Fármacos peligrosos
En ocasiones, las lesiones en el nacimiento se generan a causa de fármacos de venta bajo receta u otros medicamentos que toma la madre antes o durante el embarazo. Se utiliza el término teratógeno para describir cualquier agente que afecte el desarrollo normal y saludable de un embrión o feto.
Los teratógenos pueden afectar un embrión entre los 10 y 14 días posteriores a la concepción. Como los órganos y las extremidades se desarrollan durante el primer trimestre del embarazo, la exposición durante este período reviste especial peligro. Sin embargo, algunos sistemas de órganos del feto (como el sistema nervioso central) son vulnerables a la exposición a teratógenos durante todo el embarazo.
¿Qué fármacos pueden causar lesiones en el nacimiento?
A continuación, incluimos una lista de algunos medicamentos que han sido vinculados con graves lesiones en el nacimiento cuando se administran durante el embarazo. En el caso de muchas mujeres, los beneficios de tomar ciertos fármacos durante el embarazo pueden superar considerablemente los riesgos. Esta determinación sólo puede tomarla un profesional de la salud con licencia.
- Isotretinoina (nombre comercial: Accutane). La isotretinoina es un fármaco de venta bajo receta que se utiliza para tratar casos graves de acné. Si lo toma una mujer embarazada, se ha demostrado que este medicamento causa graves defectos congénitos que afectan el cráneo, el corazón, el cerebro y los ojos del bebé.
- Etretinato (nombre comercial: Tegison). Utilizado para tratar casos graves de soriasis, el etretinato ha sido relacionado con defectos congénitos en niños cuyas madres lo usan durante el embarazo. El fármaco ha sido retirado del mercado de Estados Unidos.
- Paroxetina (nombre comercial: Paxil). La paroxetina pertenece a una clase de fármacos denominada inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (Selective Serotonin Reuptake Inhibitors, SSRI) y se la utiliza para tratar trastornos mentales como la depresión, la ansiedad y el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC). La paroxetina ha sido asociada con una grave afección pulmonar denominada hipertensión pulmonar primaria (HPP) en recién nacidos cuyas madres la toman durante el embarazo. También se la ha vinculado con un mayor riesgo de lesiones cardíacas en el nacimiento.
- Sulfato de terbutalina (nombres comerciales: Brethine, Bricanyl o Brethaire). El sulfato de terbutalina es un fármaco de venta bajo receta que se utiliza para tratar el asma. Se ha asociado su uso durante el embarazo con un mayor riesgo de lesiones cerebrales, retrasos en el desarrollo y autismo en niños.
- Inhibidores ECA, incluyendo benazepril (nombre comercial: Lotensin), captopril (nombre comercial: Capoten), entre otros. Los inhibidores de la enzima de conversión de angiotensina (ECA) describen una clase de fármacos que ayudan a disminuir la presión sanguínea. El uso de estos medicamentos durante el primer trimestre del embarazo ha sido vinculado con malformaciones en el corazón y el sistema nervioso central del feto.
- Fenitoina (nombre comercial: Dilantin). La fenitoina es un fármaco de venta bajo receta que se utiliza para tratar la epilepsia. Pertenece a una clase de medicamentos denominada anticonvulsivos; se ha demostrado que muchos de ellos resultan inseguros durante el embarazo. Si la madre la usa durante el primer trimestre del embarazo, la fenitoina puede causar lesiones en el nacimiento como paladar hendido, retrasos en el desarrollo y defectos cardíacos. El fármaco también ha sido vinculado con una afección denominada síndrome de hidantoina fetal, que hace referencia a un grupo de defectos congénitos presentes en un recién nacido.
- Litio (nombre comercial: Lithobid). El litio suele usarse para tratar el trastorno bipolar y otras afecciones depresivas. El uso de este fármaco durante el embarazo, particularmente durante el primer trimestre, ha sido relacionado con un mayor riesgo de anomalías cardíacas y bocio, un agrandamiento de la glándula tiroides.
- Antibióticos. Los antibióticos son medicamentos que se utilizan para tratar una amplia gama de infecciones bacterianas. Si la madre los toma durante el embarazo, se ha demostrado que los antibióticos tetraciclinos (nombres comerciales: Achromycin o Sumycin) y doxiciclina (nombre comercial: Vibramycin) ejercen graves efectos sobre el desarrollo óseo del feto.
- Penicilamina (nombres comerciales: Cuprimine o Depen). La penicilamina es un fármaco inmunosupresor que se utiliza para tratar la artritis reumatoidea y la esclerodermia. Su uso durante el embarazo ha sido vinculado con defectos congénitos.
- Dietilestilbestrol (DES). El dietilestilbestrol, una hormona sintética, se administró a millones de embarazadas en EE. UU. entre los años 1938 y 1971. Si bien originalmente se pensaba que el fármaco evitaba los abortos espontáneos y los nacimientos prematuros, en la actualidad se lo asocia con numerosos problemas de salud, tanto para la madre como para el bebé. Hasta un tercio de las hijas que nacieron de madres que tomaban DES padecen un mayor riesgo de infertilidad, aborto espontáneo o nacimiento prematuro. Los hijos de mujeres que tomaban DES también exhiben un mayor riesgo de problemas relacionados con su aparato reproductor.
- Warfarina (nombre comercial: Coumadin). La warfarina es un anticoagulante de administración oral que se utiliza para tratar cardiopatías. Los medicamentos anticoagulantes (que enlentecen la coagulación sanguínea) han sido vinculados con retraso mental, deformaciones faciales y hemorragia fetal cuando son tomados por la madre durante las primeras etapas del embarazo.
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