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Lesiones en el nacimiento y exposición a productos químicos en el lugar de trabajo

En los lugares de trabajo de todo el país, los trabajadores estadounidenses se exponen a miles de productos químicos todos los días. Afortunadamente, estas sustancias por lo general no representan ninguna amenaza cuando se las utiliza en condiciones controladas.

Algunos productos químicos, sin embargo, son tan tóxicos que, incluso respetando los protocolos de seguridad, no se logra una protección completa. En otros casos, la falta de cumplimiento de las reglas de seguridad o la manipulación inadecuada de sustancias tóxicas genera un riesgo de graves enfermedades y lesiones laborales para los trabajadores. Entre los resultados más trágicos de la exposición a productos químicos peligrosos en el lugar de trabajo, se encuentran los defectos congénitos que sufre un feto mientras se desarrolla en el útero materno.

Víctimas silenciosas

En Estados Unidos, 1 de cada 33 bebés nace con algún tipo de defecto congénito. Si bien la causa de la lesión resulta desconocida en la mayoría de los casos, los estudios han vinculado algunos defectos congénitos graves con la exposición a ciertos productos químicos en el lugar de trabajo.

Según un estudio publicado en Journal of the American Medical Association, las mujeres que se exponen a solventes orgánicos en el trabajo presentan 13 veces más probabilidades de tener un bebé con defectos graves que las madres que trabajan sin dicha exposición.

Las siguientes historias de la vida real describen algunos de los efectos de los productos químicos tóxicos en las víctimas más pequeñas:

  • En su primer trimestre de embarazo, una mujer se enfermó después de inhalar vapores de pintura en la fábrica en la que trabajaba. Seis meses después, su bebé nació de forma prematura y murió como resultado de una afección pulmonar que se vinculó con la exposición que sufrió la madre a los nocivos vapores de pintura.
  • Un contratista de servicios de limpieza y mantenimiento utilizó una pulidora para dar brillo a un piso sin la ventilación adecuada; como consecuencia, una empleada embarazada que trabajaba en el área sufrió cefaleas, náuseas y problemas respiratorios. Su bebé nonato sufrió daño cerebral permanente y se le diagnosticó parálisis cerebral al nacer.
  • Una trabajadora de una planta de semiconductores sostuvo que los múltiples defectos congénitos de su hijo (que incluían lesión cerebral y malformación en un brazo) se debieron a su exposición a acetatos y éteres de glicol en el trabajo.

Productos químicos en el lugar de trabajo y riesgos relacionados

Los vapores de sustancias nocivas en el lugar de trabajo de una embarazada pueden traspasar la placenta y afectar al feto, especialmente durante el primer trimestre del embarazo. A continuación, se mencionan algunas de las toxinas más comunes de los lugares de trabajo, sus posibles efectos sobre el feto en desarrollo y algunas de las ocupaciones relacionadas con su uso.

  • Gases anestésicos. Posible efecto: aborto espontáneo, bajo peso al nacer y extremidades u órganos faltantes o con malformaciones. En riesgo: médicas, odontólogas o veterinarias.
  • Monóxido de carbono. Posible efecto: retraso en el crecimiento del feto. En riesgo: operadoras de calderas y hornos, bomberas.
  • Alcohol, etanol, óxido de etileno. Posible efecto: aborto espontáneo y daños en los cromosomas. En riesgo: peluqueras, cosmetólogas, procesadoras de fotografías, maquinistas, enfermeras y agricultoras.
  • Benceno, xileno y éteres. Posible efecto: aborto espontáneo y anomalías en los cromosomas. En riesgo: trabajadoras de laboratorio.
  • Benlato. Posible efecto: Anoftalmia, término médico que se emplea para describir la ausencia del tejido y globo ocular (ojo) en la órbita. En riesgo: agricultoras.
  • Plomo. Posible efecto: aborto espontáneo, parto prematuro y mortalidad infantil. En riesgo: fabricantes de baterías y soldadoras.
  • Mercurio. Posible efecto: trastornos neurológicos y parálisis cerebral. En riesgo: trabajadoras de plantas de energía, sitios de desechos peligrosos, consultorios odontológicos y hospitales, así como fabricantes de productos surtidos.
  • Bifeniles policlorados (PCB). Posible efecto: bajo peso al nacer, diversas malformaciones, problemas motrices y mortinato. En riesgo: trabajadoras de las industrias telefónica y electrónica.
  • Cloruro de vinilo. Posible efecto: anomalías en los cromosomas, aborto espontáneo y mortinato. En riesgo: fabricantes de policloruro de vinilo (PVC), tapizados para muebles y automóviles, revestimientos para paredes, utensilios para el hogar y repuestos automotores.
  • Éteres de glicol, tolueno y otros solventes. Posible efecto: defectos en muchos sistemas de órganos, aborto espontáneo y disfunción de válvulas cardíacas. En riesgo: trabajadoras de las industrias electrónica y de semiconductores, trabajadoras industriales y pintoras.
  • Pesticidas. Posible efecto: paladar hendido, hemangioma, espina bífida, defectos en el sistema óseo y nervioso, aborto espontáneo, bajo peso al nacer, parto prematuro y mortinato. En riesgo: agricultoras.

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